I II, III, IV, V, VI

“I
Dale al menos un motivo a lo trivial de sentirse ahogado
en la taza de te que inunda tus ojos.
Dame un sorbo al menos
y hazme sentir eterno el instante en que te miro.

II
Tu amor fue un instante de locura
entre la paz de un embelezo
o quizás, solo una pizca de cordura en lo confuso, solo eso.

III
Acaban de comunicar que es justo el momento del amanecer. ¿Tú también has visto las sombras? Abrázame entonces, por favor, y compartamos el secreto. Menos mal que aprendimos a decir, aun con las lenguas paralíticas.

IV
Ahora siempre voy al parque de los adoquines, en la época que se encienden los framboyanes, para aliviarme del cansancio de la ciudad cosmopolita. Entonces solo me pongo a filosofar la vida con la frente ancha y me digiero las notas que alguna vez debí romper.
Ahora le busco excusas a la suerte y otro par de piernas a mi cuerpo. Ya no espero el éxito y hace algunos meses que no sueño con peces.
Ahora ya no preciso imaginar que estas haciendo y solo sigo yendo al parque de los adoquines y los recuerdos para de paso también despojarme de mí.

V
Ahora siempre voy al parque de los adoquines, en la época que se encienden los framboyanes, para aliviarme del cansancio de la ciudad cosmopolita. Entonces solo me pongo a filosofar la vida con la frente ancha y me digiero las notas que alguna vez debí romper.
Ahora le busco excusas a la suerte y otro par de brazos a mi cuerpo. Ya no espero el éxito que debía convertirme en alguien importante y hace meses que no sueño con peces cuando escucho a Carlos Varela.
Ahora ya no preciso imaginar que estas haciendo y solo sigo yendo al parque de los adoquines y los recuerdos para de paso encontrarle el sentido a mi vida en el mismo lugar que lo perdí.

VI
Búscame allí donde recava tu ser, donde la madrugada orquesta sinfonías. Allí donde se guardan los hombres el mejor espacio, te espero… donde tú, y tu calma, lejos de lo lógico y lo normado, del desamor, y del amigo-no amigo… lejos de este mundo ambiguo. Por eso vengo, no más, para vivir… No quiero un rostro sin alma, mejor alma sin rostro, mejor lo incierto de tu presencia intangible.”

Phantom

4 respuestas a “I II, III, IV, V, VI”

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